Un velatorio

Tiene una escalera de hijos, Bentos. Una escalera a la que le faltan algunos escalones. Porque es raro el año que él no cristiane un hijo y entierre otro.

Por Juan José Morosoli

Casa

Era evidente que los dos éramos recién llegados a esa circunstancia, novatos en el protocolo de la corte migratoria, primerizos en el ejercicio raro de traducir una historia y reducirla al espacio en blanco entre las preguntas del cuestionario.

Por Valeria Luiselli

Cuatro miligramos

Ligereza en el cuerpo y un ataque de sentimentalismo: dos factores que crean la receta perfecta para un viaje alucinado alrededor de la capital y de la juventud.

Por Marvin Coto

Nunca me importó el fútbol

La verdad es que el fútbol nunca me importó, todo fue una excusa para charlar con Roberto Casciari. Con él no se podía hablar de política, porque era conservador; ni de mujeres, porque era tímido; ni de libros o de música, porque no lo emocionaba la cultura.

Por Hernán Casciari

Bowles y yo

Hace años puso pie en Marruecos, por primera vez, el escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa. Allí, en Tánger, habló con el mítico Paul Bowles sobre la disciplina de los viajes, sobre Conrad y el mar, sobre los sonidos de la selva y del desierto.

Por Rodrigo Rey Rosa

Episodio 3: «Suena una moto, ¿verdad?»

En nuestro tercer episodio, estamos tristes y hambrientos. Comentamos sobre cómo es esperar en un Ebáis suizo y sobre por qué los adultos no deben usar pantaloneta. También nos ponemos serios y conversamos sobre Museo animal y las crónicas de Joan Didion, por ejemplo.

Por El Comité Samoano

Los cimientos

De vez en cuando leía alguna novela heredada de mi hermano, pero las calles del barrio, las tardes sudorosas con los amigos, estaban para mí antes que los libros.

Por Rodrigo Soto

Episodio 2: «Igual me cuesta entender»

En nuestro segundo episodio, demostramos que no aprendimos nada del primero. Uno de los panelistas intenta comentar lo queer en la literatura de Hilton Als (y falla); también hablamos de la mandíbulas de Vila-Matas y Montaigne y de por qué es importante viajar con los ojos bien abiertos.

Por El Comité Samoano