Hoy que viajamos

Hoy que viajamos

La foto muestra un mantel sucio de vino,
la merienda se alarga y cae la noche,
alguien dice que la sola idea del mar le empapa,
que la sola idea del sol le seca,
una ambulancia baja la avenida distante,
salpicando intermitentemente
las hojas de los árboles de luz naranja, de luz azul.
No siempre sé lo que siento, y hoy que viajamos
por espacios amplios o de ritmo eléctrico,
parece raro estar mirando este paisaje ondulante,
el agua que alguien derrama, los edificios blancos,
y pensar: me encuentro bien,
pero detrás algo me inflama, inexplicable,
irrespirable como un aire de fuego.
Somos jóvenes, pero eso durará poco.
¿No se agitaban las ramas como diciendo:
es cierto, hay algo más allá que es hacia lo que vamos,
sin remedio arrastrados por esta suave brisa
aunque las raíces nos mantengan sujetos
al suelo un instante más?
No siempre sé lo que siento, pero hoy,
aquí,
puedo decir firmemente lo que quiero:
que nada escape de la circunferencia
que trazó la belleza a nuestro alrededor,
pero que nada, sobre todo, nunca
revele la medida de su radio.

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Poema incluido en Las estaciones trágicas. © Suburbia Ediciones, 2018. Todos los derechos reservados.

Fotografía de Zhen Hu.

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